El
primer modelo de patines en línea fue desarrollado alrededor del año
1700 por un alemán que deseaba simular patinaje en el hielo en
la época de verano. Para ello usó unos trocitos de madera clavados a
un listón de madera, los cuales a su vez estaban atados a sus zapatos.
Una versión posterior apareció en 1760 cuando Joseph Merlin,
un fabricante de instrumentos en Londres.
En 1823, Robert John Tyers, de Londres, diseñó unos patines llamados
por él "rolitos" colocando cinco ruedas en línea debajo de unos zapatos.
Los "rolitos" no fueron tomados en serio en esa época. En 1863,
un americano, James Plimpton, encontró la forma de hacer unos patines
más maniobrables y funcionales. Elaboró unos patines con cuatro ruedas,
con dos pares de ruedas, uno de cada lado y, a partir de allí, fueron
creados los patines modernos de cuatro ruedas.
Finalmente,
en 1980, cuando dos hermanos de Minneapolis escudriñaban en una
pila de equipos viejos de un almacén de artículos deportivos, encontraron
un viejo patín en línea para patinaje sobre hielo. Scott y Brennan Olson
habían sido jugadores de hockey sobre hielo y visualizaron el potencial
de dicho patín en línea para realizar entrenamientos.
Ellos rediseñaron el patín poniéndole una bota de hockey, ruedas de
poliuretano y le adicionáron un freno de caucho en el talón. Al usarlo,
encontraron que ellos podían patinar como si estuvieran haciéndolo sobre
hielo. Poco más tarde, comenzaron a vender patines al público y, así,
la famosa compañía Rollerblade Inc. tuvo su origen.