Ecosistema

Los páramos son espacios de nieblas, lloviznas y arremolineantes nubes adheridas a las rocas y al viento. Lugares encubiertos, sombríos, ignotos, donde los horizontes se multiplican y la totalidad se hace patente. El páramo reúne en torno suyo las energías de la vida y el hombre las ha vinculado siempre a sus dioses, a esas fuerzas que no acaba de entender o dominar (Josan, 1982).
Los páramos son sistemas naturales complejos y variados de alta montaña, los cuales se encuentran por encima del límite superior de los bosques alto andinos. Desde el punto de vista funcional, biogeográfico y de vegetación, los páramos se clasifican en subpáramo, páramo propiamente dicho y superpáramo.

ZONAS DE PROTECCION ESPECIAL - MARCO LEGAL

Para la protección de los páramos del país se encuentran principios ambientales en la Ley 99 de 1993, la cual establece que las zonas de páramos, subpáramos, los nacimientos de agua y las zonas de recarga de acuíferos serán de protección especial.
Así mismo, el Ministerio del Medio Ambiente, a través de la Dirección Técnica de Ecosistemas, trabaja en un proyecto normativo para la protección y uso sustentable de estos ecosistemas, en el marco de los programas mejor agua y ecosistemas estratégicos de la Política Nacional Ambiental.


COMUNIDADES VEGETALES REPRESENTATIVAS DEL PARAMO DE CHINGAZA
PERFIL ESQUEMATICO

  1. Cortaderia sp.
  2. Espeletia uribe
  3. Breutelia lorentzii
  4. CYPERACEAE
  5. Hypericum prostratum
  6. cf. Senecio andicola
  7. Espeletia grandiflora
  1. Calamagrostis effusa
  2. Chusquea tesselata
  3. Halenia asclepiadea
  4. Puya sp.
  5. Pentacalia ledifolia
  6. Hypericum goyanesii

VEGETACION

En los páramos la vegetación natural dominante está representada por:
Musgos: Entre estas especies se encuentran los musgos de la turba (Sphagnum spp) y el llantén de páramo (Plamtago rigida), característicos de zonas pantanosas.
Pajonales o Gramíneas: Están representados por la paja ratón (Callamagrostis), carrizo (Cortadeiras), frailejón (Espeletia spp), chite (Hypericum), vira-vira (Gnaphalium spp), chusque (Chusque spp), romero de páramo (Senecio spp), gaque (Clusia spp), y cardo (Puyas).
Arbóreas y arbustivas: Compuestas por mortiño (Hesperomeles spp), chilco (Baccharis spp), quiebra barriga (Pernettya spp), y encenillo (Weinmania spp).

Estas especies ayudan a la regulación y captación de agua proveniente de los procesos de condensación en ésta zona. La estructura y composición del subparamo corresponden a un mosaico de formaciones arbustivas, que también cumple una función esencial de protección, mantenimiento y recarga de acuíferos.

FAUNA

En estos ecosistemas se encuentran anfibios (familias Leptodactylidae, Dendrobatidae e Hylidae) y pequeños reptiles como lagartijas, salamandras y especies de la familia Iguanidae, Gymnophtalmidae y Analis. También están presentes mamíferos como conejos (Sylvilagus brasilliensis), comadrejas (Caluromis dervianus), curíes (Cavia sp), guagua (Agouti taczanowskii), danta de montaña (Tapirus pinchaque), venado perro (Pudu mephistophiles), venado matacán (Mazama americana) y osos (Tremactus ornatus).
Entre las aves representativas se encuentran el cóndor (Vultur gryphus), el águila (Oroaetus isidori), las alondras (Anthus bogotensis), los patos (Oxyura spp y Anas), la mirla (Turdus fuscater) y colibríes, entre otras. La flora y fauna contribuyen al equilibrio especial de la dinámica del ecosistema.

IMPORTANCIA Y PROBLEMATICA

Los páramos son ecosistemas estratégicos debido a su gran potencial de almacenamiento y regulación hídrica, para abastecer acueductos, ser recargada de acuíferos y nacimiento de los principales ríos. Desde el punto de vista sociocultural, estas áreas han jugado un papel relevante respecto de la relación hombre - montaña, como lugar sagrado y de gran valor en mitos y leyendas.

Los procesos de ocupación desde la época de colonización eran temporales tanto para cacería como para agricultura. Sin embargo, la adaptación de los cultivos agrícolas extensivos y la introducción del sector pecuario se suscribe a un período reciente de 60 años.

Por otra parte, las tecnologías utilizadas, el uso inadecuado de agroquímicos y pesticidas no han tenido en cuenta la fragilidad de los páramos y ha dejado una devastadora y aún no calculada pérdida. Entre las diferentes actividades que han causado impactos sobre el ecosistema se encuentran:

  • Prácticas económicas productivas desde la época hispánica.
  • Deterioro de suelos por cultivos extensivos y su intensificación (ampliación de la frontera agrícola).
  • Quemas reiteradas.
  • Impacto de los sistemas pecuarios extensivos sobre los suelos, vegetación y fauna natural.
  • Procesos de ocupación (colonización indígena y campesina, ubicación de sistemas de comunicación, torres eléctricas y controles militares).
  • Impacto y proyección de Macroproyectos (Embalses, explotación minera).
  • Contaminación de humedales, acuíferos, suelo y subsuelo con agroquímicos y pesticidas.

EVITEMOS LAS QUEMAS E INCENDIOS
Seamos muy cuidadosos cuando estamos en el campo, cualquier imprudencia puede ocasionar una quema o incendio. Si preparamos alimentos en el campo, asegurémonos que no quedan restos de leña o carbón encendidos. No dejemos ninguna clase de desperdicios o basuras en el bosque o en el campo, como botellas de vidrio, éstas por acción del sol pueden iniciar un incendio.

ACCIONES PARA CONSERVAR Y PROTEGER LOS PARAMOS Para conservar los páramos es necesario que las autoridades ambientales, la empresa privada y la comunidad trabajen unidos.

CONSERVEMOS LA COBERTURA VEGETAL No retiremos la vegetación que se encuentra en las zonas de páramo, especialmente el musgo, que en época navideña se utiliza para hacer pesebres y arreglos navideños. Si esto sucede promoveremos su destrucción a través del comercio ilegal.

NO UTILICEMOS LOS PARAMOS PARA ACTIVIDADES AGROPECUARIAS Evitemos la utilización de las zonas de páramo para convertirlas en potreros para mantener vacas, ovejas o caballos. Cuando se tienen muchos de estos animales en un potrero pequeño, y durante mucho tiempo esta actividad destruye la vegetación de páramo, a la cual le va ha tomar mucho tiempo en recuperarse.

LOCALIZACION

Las zonas de páramo constituyen parte de la región natural Andina o el sistema cordillerano de la zona Ecuatorial. Los páramos húmedos con presencia de frailejones existen solamente en Colombia, Ecuador y Venezuela.
Colombia posee 64 por ciento a nivel mundial, es decir una extensión aproximada entre 1.135.000 y 1.800.000 hectáreas, disturbios en las cordilleras Oriental, Central y Occidental y la Sierra Nevada de Santa Marta. Representando aproximadamente dos por ciento del territorio nacional.
Las principales zonas de páramo y su extensión en Colombia son el Macizo Colombiano (40.000 ha.), Sierra Nevada de Santa Marta (85.000 ha.), Sumapaz (205.000 ha.), Chingaza (50.000 ha.), las Hermosas (59.500 ha.), Santa Isabel, Tolima, Ruiz (101.900 ha.), Pisba, Cocuy (Guicán y Chita 1.120.000 ha.), Santurbán, Berlín, el Almorzadero, la Rusia, Guantiva, Betulia, Barragán, Chili, Torra, Bordoncillo, Galeras Azufral, Cruz Verde, Guerrero, Monte de Leona, Pan de Azúcar, Yaguaquer, Guasca, Gachalá, Medina, Tasares y Tatama, entre otros.

En la cordillera Central se encuentran los volcanes y una conformación de relieve abrupto, de contrastes topográficos donde los páramos se inician aproximadamente entre los 3.000 y 4.000 metros. La cordillera Oriental se considera el centro de los páramos húmedos de los Andes, con presencia de páramos entre 3.200 y 3.600 metros. En la cordillera Occidental son escasas y pequeñas las áreas de páramo; sin embargo se presentan algunos representativos cuyos límites superiores alcanza los 3.960 y 4.200 metros en Paramillo y cerro de Tamaña, respectivamente.
Algunos de los páramos del país que se encuentran bajo el Sistema de Parques Naturales son los de la Sierra Nevada de Santa Marta, Sierra del Cocuy, cordillera de los Picachos, Chingaza, Sumapaz, Las Hermosas, Las Orquídeas, Parque de los Nevados, Puracé, Iguaque y Paramillo.



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