CHARLES DARWIN Y EL ORIGEN DE LAS ESPECIES

Charles Darwin nació el 12 de Febrero de 1809 en Shrewsbury, Inglaterra, siendo el quinto de seis y el segundo varón entre los hijos del doctor Robert Darwin, un médico destacado. Su abuelo fue Erasmus Darwin, el autor de Zoonomía, una obra que anticipó los intereses evolucionistas de su nieto al intentar explicar la vida orgánica de acuerdo con principios evolutivos.

Darwin luego de finalizar sus estudios como naturalista, recibió una invitación para unirse al H. M. S. Beagle como naturalista y caballero acompañante del capitán Robert FitzRoy, quien había sido comisionado para explorar las costas de la Patagonia, Tierra del Fuego, Chile y Perú con objeto de obtener información para elaborar mejores mapas. El Beagle salió de Plymounth el 27 de Diciembre de 1831, cuando Darwin tenía 22 años de edad, al regresar tendría 27 y con la experiencia de haber recorrido islas volcánicas y coralinas, bosques tropicales en Brasil, las pampas de la Patagonia, la travesía de los Andes desde Chile a Tucumán. Cuando Darwin se embarcó en el Beagle aún creía en la fijeza de las especies, pero fue realmente su visita a las islas Galápagos en septiembre y octubre de 1835 lo que le proporcionó la evidencia clave, incluso aunque, ocupado en observaciones geológicas, no se diera cuenta de ello inicialmente.

Luego de su llegada a Inglaterra en 1836, Darwin ordenó sus colecciones y las envió a varios especialistas entre ellos John Gould, quien al observar las aves recolectadas por Darwin en Galápagos (pinzones) determinó que no se trataba de variedades sino de especies distintas, lo que llevó a concluir a Darwin que las variedades venían de una especie ancestral y podían haberlo hecho los demás géneros encontrados. Pero tendría que pasar un año y medio más para que Darwin hallara el mecanismo de selección natural, que es el mecanismo de la evolución.

Esto ocurrió el 28 de septiembre de 1838, cuando estaba leyendo el Ensayo sobre el principio de la población de Malthus. Durante los siguientes 20 años Darwin siguió sin publicar su teoría sobre el origen de las especies, aunque escribió algunos ensayos manuscritos a manera de preliminares entre 1842 y 1844. Sólo hasta abril de 1856, Darwin empezó a redactar lo que consideraba su “gran libro de las especies”. Unos dos años más tarde, cuando había terminado los nueve o diez primeros capítulos de su libro, recibió una carta del naturalista Alfred Russel Wallace, que en aquel momento se encontraba recogiendo especimenes en las Molucas. Esta carta, que Darwin recibió en junio de 1858, iba acompañada de un manuscrito que Wallace pedía a Darwin que leyera y enviara a alguna revista científica si lo consideraba aceptable. Cuando Darwin leyó el manuscrito quedó conmocionado. Wallace había llegado esencialmente a la misma teoría de la evolución a partir de un origen común mediante la selección natural que él. El 1 de julio de 1958, los amigos de Darwin, Charles Lyell y el botánico Joseph Hooker, presentaron el manuscrito de Wallace junto a algunos extractos de los manuscritos y cartas de Darwin en una reunión de la Linnean Society de Londres. Esta presentación equivalió a una publicación simultánea de los hallazgos de Darwin y Wallace. Darwin abandonó rápidamente la idea de escribir su monumental obra sobre las especies y en su lugar escribió lo que él llamó un “resumen”, que se convirtió en su famoso El origen de las especies, publicado el 24 de noviembre de 1859.

A pesar de esto Darwin luchó por el reconocimiento de sus descubrimientos entre los científicos, apoyado por un grupo de amigos leales, entre ellos Lyell, Hooker, el morfólogo Thomas Henry Huxley y sus admiradores, incluyendo el codescubridor de la evolución por selección natural, Wallace, al entomólogo Henry Walter Bates y al naturalista Fritz Müller.

Tener un grupo de defensores leales fue muy importante porque Darwin fue atacado con mucha agresividad. Esta controversia entre opositores y defensores continuó tras la muerte de Darwin en 1882 y ha persistido en determinados círculos hasta nuestros días.

 


¿COMO SE ORIGINAN LAS ESPECIES?

Desde el verano de 1837 en adelante, Darwin fue reuniendo notas para el gran libro que iba a escribir, al que siempre se refería en sus notas y su correspondencia como “el libro de las especies. Cuando el libro fue publicado en 1859, lo tituló Sobre el origen de las especies. Darwin era consciente de que el cambio de una especie en otra era el problema más importante de la evolución. De hecho, la evolución era, casi por definición, un cambio de una especie en otra.

Teniendo en cuenta que este es el punto central del asunto, uno esperaría encontrar en el Origen la respuesta a la pregunta pero no es así. Es más, mientras más luchó Darwin para aclarar el concepto, más confuso aparece.

 


¿QUE ES UNA ESPECIE?

Después de su crucial conversación con John Gould sobre los pinzones de las Galápagos en 1837, Darwin siguió luchando con el problema de cómo definir una especie; si bien, a este respecto, también lo hicieron prácticamente todos los naturalistas durante los siguientes 150 años. Para entender el problema abordemos los cuatro principales conceptos de especie.

El concepto tipológico de especie

Una especie tipológica es una entidad que se diferencia de otras especies por unas características constantes. Este era el concepto de Linneo y ha sido defendido por todos los filósofos que desde Platón hasta la época moderna han considerado las especies como “tipos” o “clases naturales”. Este concepto era congruente con la creencia en el creacionismo. Pero tenía bastantes defectos este concepto, como por ejemplo considerar como especies a diferentes variedades dentro de una población.

El concepto nominalista de especie

Según este concepto en la naturaleza sólo existen objetos individuales. Objetos u organismos similares son agrupados con un nombre y esta acción subjetiva del clasificar determina qué objetos son reunidos en una especie. Las especies, por lo tanto, no son más que construcciones mentales arbitrarias. Los nominalistas han defendido que las especies no tienen una entidad real en la naturaleza. Por el contrario, la realidad de las especies ha sido sólidamente defendida por los naturalistas de hoy.

El concepto evolutivo de especie

Los paleontólogos que estudian los especies distribuidas en la dimensión temporal siempre han estado muy insatisfechos con una definición derivada del concepto no dimensional de especie. Lo que los paleontólogos estaban buscando era un concepto de especie que fuera particularmente adecuado para la discriminación de las especies fósiles. Esta necesidad llevó finalmente al naturalista G. G. Simpson (1961) a esta definición de especie: “Una especie evolutiva es una estirpe (una secuencia de poblaciones ancestrales-descendientes) que evoluciona separadamente de otras y que tiene un papel y unas tendencias de evolución propios y de carácter unitarios”.

El concepto biológico de especie

Este concepto está basado en la observación de que las poblaciones de diferentes especies coexisten, comparten el territorio pero no se cruzan. De esta forma se deduce que si de una especie se derivan otras es necesario que exista una barrera para que no haya cruzamiento, estas barreras pueden estar dadas por la separación geográfica o porque existen las condiciones necesarias para que haya una separación reproductiva dentro del mismo territorio.

 


¿QUE ES LA ESPECIACION?

La especiación, es la producción de poblaciones nuevas y reproductivamente aisladas. Existen varias formas por las cuales se producen nuevas especies. Una de ellas es sin que se establezca una barrera geográfica en el medio en que antes una sola población ocupaba, esta especiación es conocida como especiación simpátrica, esta especiación se da por la especialización ecológica de una especie al ocupar otro nicho diferente al que estaba ocupando en la población original.

Por otra parte las especies pueden adaptarse a nichos diferentes en condiciones totalmente distintas, en el caso en que una población, esta ocurre por un aislamiento geográfico y se denomina especiación alopátrica.

De este modo los canales de flujo genético se cierran y las poblaciones terminan por aislarse reproductivamente.

 


EVOLUCION HUMANA

Parece que toda la especie humana, desde los aborígenes de Nueva Guinea, los árabes de Kuwait, los caucásicos de Estocolmo, los indios de América, toda la población de la Tierra, tiene un origen común, descendemos de una línea original que comenzó su aparición hace aproximadamente 30 millones de años con un organismo parecido a los prosimios llamado Egihptipitheco (el amanecer de los monos). Los paleontólogos han encontrado relación entre este y el Procónsul otro de los ancestros más próximos a todos los primates. Pero la pregunta que permaneció constante por mucho tiempo fue ¿cuál era realmente el vínculo ancestral entre hombres, chimpancés, orangutanes y gorilas?.

La respuesta se encontró en África, cerca de Kenya. Un gran simio de casi 2 metros con 30 de alto, que ya caminaba erguido: Ramapiteco. Los fósiles hallados se remontan a unos 10 millones de años atrás, este organismo resultaría ser el hallazgo más importante de la última década, podría equivaler al eslabón perdido que tanto han buscado los paleontólogos que se dedican al estudio de la evolución humana.

La principal característica de esta evolución fue el aumento espectacular de la masa cerebral acompañada del correspondiente aumento del volumen craneal. A partir de Ramapiteco, la estirpe evolutiva del hombre se remonta a los primeros Homo que junto a los australopitecinos evolucionaron en África en un período de tres millones de años.

Homo habilis ya manejaba las manos. Más tarde aparece Homo erectus, cuyos fósiles no sólo se han encontrado en África, sino también en Asia y Europa. Como su nombre lo indica este homínido ya caminaba erguido. Posteriormente aparecen por especialización Homo sapiens arcaico y luego Homo sapiens neandertal, en los dos se muestra el progreso de la masa cerebral. Luego de esta parte de nuestro árbol genealógico el homínido neandertal desapareció para darle paso a Homo sapiens sapiens, que nos incluye a nosotros.