DIVISION DE LAS PALABRAS EN PRIMITIVAS Y DERIVADAS, SIMPLES Y COMPUESTAS

Se llaman palabras primitivas las que no nacen de otras de nuestra lengua, como hombre, árbol, virtud.

Derivadas son las que nacen de otras de nuestra lengua, variando de terminación, como regularmente sucede, o conservando la misma terminación, pero añadiendo siempre alguna idea nueva. Ejemplo: arboleda, hermosura, amarillento.

En toda especie de derivaciones deben distinguirse la inflexión, desinencia o terminación, y la raíz, que sirve de apoyo a la terminación: así en naturalidad, vanidad, verbosidad, la terminación es -idad, que se sobrepone a las raíces natural, van, verbos, sacadas de los adjetivos natural, vano, verbosos. La palabra de que se forma la raíz se denomina primitiva, con respecto a las derivadas que nacen inmediatamente de ella, aunque ella misma se derive de otra.

Llámense palabras simples aquellas en cuya estructura no entran dos o más palabras, cada una de las cuales se pueda usar separadamente en nuestra lengua, como virtud o arboleda.

Al contrario, aquellas en donde aparecen dos o más palabras se llaman compuestas.

VARIAS ESPECIES DE NOMBRES

Los nombres son sustantivos o adjetivos.

Se dividen, además en propios o apelativos.

Nombre propio es el que se pone a una persona o cosa individual para distinguirlas de las demás de su especie o familia, ejemplo: Italia, Roma, Pedro, Carmen.

Nombre apelativo o general o genérico, es el que conviene a todos los individuos de una clase, especie o familia, significando su naturaleza o las cualidades de que gozan, Ejemplo: ciudad, río, hombre, mujer, árbol, flor, negro.

Todo nombre propio es sustantivo; los nombres apelativos pueden ser sustantivos o adjetivos.

Los nombres apelativos denotan clases que se incluyen unas en otras: ejemplo, pastor, se incluye en hombre, hombre en animal, animal en ente.

Las clases incluyentes se llaman géneros respecto de las clases incluidas, y las clases incluidas se llaman especies con respecto a las incluyentes. Ejemplo: Hombre incluye a pastor, artesano, varón, hembra, ciudadano, etc.

 

NUMERO DE LOS NOMBRES

El número singular significa unidad absoluta, ejemplo: Existe un Dios, y unidad distributiva, ejemplo: “El hombre es un ser dotado de razón”, donde la palabra hombre puede significar singularidad o género; cada hombre, todo hombre.

El plural denota multitud, distributiva o colectivamente. Ejemplo: Los animales son seres organizados que viven, sienten y se mueven, en este caso es distributivo, porque cada animal vive, siente y se mueve. “Los animales forman una escala inmensa, que principia en el menudísimo animalillo microscópico y termina en el hombre. Aquí cada animal no forma una escala propia, sino que todos en común forman una escala; por tanto el sentido es colectivo.

 

APOCOPE DE LOS NOMBRES

Hay palabras cuya estructura material en ciertas circunstancias se altera abreviándose, y la abreviación puede ser de dos maneras, que en realidad importaría poco distinguir, si no las mencionaran generalmente los gramáticos con denominaciones diversas.
Si la abreviación consiste sólo en suprimir uno o más sonidos finales, se llama apócope: si se efectúa suprimiendo sonidos no finales, o sustituyendo un sonido menos lleno a otro, como el de la l al de la ll, o una vocal grave a la misma vocal acentuada, la dicción en que esto sucede se dice sincope.

Sufren apócope los sustantivos siguientes:

  1. El nombre propio como Jesús, cuando le sigue Cristo; bien que entonces los dos sustantivos suelen escribirse como uno solo: Jesucristo.

  2. Varios nombres propios de personajes históricos españoles, cuando les sigue el patronímico, esto es, un nombre apelativo derivado, que significa la calidad de hijo de la persona designada por el nombre propio primitivo, como:

    PARA CURIOSOS González :
    Rodríguez o Ruiz:
    Álvarez:
    Martínez:
    Ordóñez:
    Peláez o Páez:
    Bermúdez:
    Sánchez:
    Díaz:
    López:
    Hijo de Gonzalo.
    Hijo de Rodrigo.
    Hijo de Álvaro.
    Hijo de Martín.
    Hijo de Ordoño.
    Hijo de Pelayo.
    Hijo de Bermudo.
    Hijo de Sancho.
    Hijo de Diego.
    Hijo de Lope.

 

GENERO DE LOS SUSTANTIVOS

Para determinar el género de los sustantivos debe atenderse al significado y a la terminación.

Por razón del significado son masculinos o femeninos.

Los sustantivos que significan varón o macho o seres que nos representamos como de este sexo, ejemplo: Dios, ángel, duende, hombre, patriarca, monarca, león, centauro, Calígula, Rocinante, Babieca.

Los sustantivos que significan mujer o hembra, o seres que nos representamos como de este sexo, ejemplo: Diosa, ninfa, hada, leona, Safo, Juno, Dulcinea, Zapaquilda.

Atendiendo a la terminación, son femeninos generalmente los terminados en a y d. Ejemplo: niña, alma, lagrima, atleta; y en d: vanidad, merced, red, sed, virtud.

 

NOMBRES NUMERALES

Llámense Numerales los nombres que significan número determinado, sea que sólo expresen esta idea o que la asocien con otra.

Numerales cardinales:

Son adjetivos que significan simplemente un número determinado, como uno, dos, tres, ...,

Numerales ordinales:

Estos nombres denotan el orden numérico: primero, segundo, tercero, noveno, décimo, duodécimo. Se combinan cuando es necesario, y entonces puede situarse a primero, primo, y a tercero, tercio, ... Se emplean asimismo como ordinales los cardinales, Ley dos, ley siete.

Numerales distributivos:

Tenemos como nombre distributivo solamente la palabra sendo, sendos, cuyo recto uso y significación se manifiestan en estos ejemplos: Tenían las niñas sendos vasos, esto es cada niña un vaso.

Numerales múltiplos:

Se llaman proporcionales o múltiplos los numerales que significan multiplicación; ejemplo. Doble fuerza, en triplicado, cuadruplicado número.

Numerales partitivos:

Significan división, ejemplo: la mitad, el tercio, el cuarto, ...

Numerales colectivos:

Son sustantivos que representan como unidad un número determinado, ejemplo: decena, docena, veintena, centenar, millar, millón.