La
flora y fauna autóctonas son tan variadas como la topografía.
A lo largo de la costa del Caribe crecen manglares y cocoteros.
En más de 50 millones de hectáreas, desde el nivel del mar y
hasta los 5.000 m, hay numerosos bosques en los que se encuentran
árboles comercialmente aprovechables, como caoba, palosanto,
roble, nogal, cedro, pino y algunas variedades de bálsamo. Entre
las plantas tropicales se incluyen: hule (caucho), chicle, quina,
vainilla, zarzaparrilla, jengibre, goma de copal, ipecacuana,
haba tonca y frijol castor. Otras plantas características del
país son el frailejón, la oca y la tagua.
Al igual que en la Fauna, Colombia es afortunada, pues por su
diversidad climatológica y fisiográfica, en ella se encuentra
desde los manglares, los bosques permanentes hasta los bosques
escleromórficos del amazonas y los bosques galería del Orinoco.
Entre
los animales salvajes se encuentran los más grandes mamíferos
de América del Sur, tales como jaguar, puma, tapir, pecarí,
oso hormiguero, cariacú, oso melero, armadillo y varias especies
de monos, como el mono chucuto. Los lagartos, que tiempo atrás
abundaron a lo largo de los principales ríos, se han cazado
de manera intensiva, por lo que en la actualidad son muy escasos.
En las regiones tropicales habitan muchas variedades de serpientes.
Entre las aves más destacadas hay que mencionar el cóndor, buitre,
tucán, perico, paujil, cigüeña, tente y colibrí. Colombia es
un país de gran diversidad (número de especies vivas por área
en una zona determinada) Tal riqueza y diversidad se deben a
su aislamiento durante unos 70 millones de años de otras zonas
geográficas, a los diferentes climas y a ala variedad de medios
naturales. Aunque no se han levantado inventarios generales,
esta puede ser un ejemplo de la megadiversidad.