EXPANSION ECONOMICA A COMIENZOS DEL SIGLO XX


El café


Inversiones extranjeras y afluencia de capitales


Proceso político: la hegemonia conservadora y el nacimiento de nuevas corrientes


La reforma constitucional de 1910



El café


Durante la segunda mitad del siglo XIX Colombia se integró al mercado internacional en calidad de exportador de productos agrícolas que tuvieran demanda en los países industrializados. Sin embargo, el país no contaba aún con un producto que gozara de una demanda estable. Durante ese período, Colombia exportó sucesivamente quina, tabaco y añil y frecuentemente se vio obligado a acudir a las exportaciones de oro para pagar el valor de las importaciones.

Al finalizar el siglo, el cultivo del café se había extendido en las regiones colonizadas por los antioqueños y pronto la producción fue suficiente para exportar. Desde 1980 los Estados Unidos se convirtieron en el principal comprador de nuestro café y desde 1910 la exportación se incrementó considerablemente. Las zonas cafeteras no habían sido muy afectadas durante la guerra de los mil días y por esta razón el café contribuyó a solucionar, en parte, la gran crisis económica heredada de la tierra. El café se convirtió entonces en nuestro principal producto de exportación y Colombia se integró definitivamente al mercado internacional como país vendedor de un producto agrícola de gran demanda en el exterior.

Los capitales procedentes de las exportaciones cafeteras se invirtieron en la ampliación y modernización de las de las redes de comunicación, en importaciones y algunos de ellos sirvieron para financiar nuestras primeras industrias manufactureras. Sin embargo, pese a la prosperidad económica derivada del café, la economía continuó orientada hacia el exterior y con muy poco desarrollo interno: Colombia no se había industrializado aún y dependía de los países desarrollados que le proporcionaban los productos industriales que no se producían en el país. Además, desde esa época, la economía se consolidó como una economía mono-exportadora, altamente dependiente de los precios del producto en el mercado internacional.

Volver arriba


Inversiones extranjeras y afluencia de capitales

Durante este período, creció el valor de las inversiones extranjeras en Colombia. Los gobiernos, con el fin de impulsar el desarrollo económico, atrajeron al país compañías extranjeras interesadas en invertir capitales fuera de sus países de origen. Estos capitales se invirtieron en la construcción de ferrocarriles, en la explotación de recursos naturales y algunas veces en la agricultura.

Sin embargo, estas inversiones no fueron tan beneficiosas para el país como se esperaba. La mayoría de ellas sirvió para explotar nuestros recursos naturales sin que el Estado colombiano recibiera ganancias. El gobierno colombiano entregaba a una compañía cualquiera los derechos para explotar una determinada región, para construir un ferrocarril, etc., y los beneficios que de allí se derivaban fueron a dar, en la mayoría de los casos, a manos de los propietarios de dichas compañías que eran las que aportaban la maquinaria, el dinero y algunas veces la mano de obra.

Un ejemplo típico de esta forma de concesión fue la que se otorgó en 1881 a una compañía inglesa para la construcción de un ferrocarril en Santa Marta, y más tarde a una compañía norteamericana para la explotación del cultivo de banano en la zona de la costa del Atlántico. A partir de 1920 esta fue la forma como se explotaron, por parte de compañías también norteamericanas, los pozos de petróleo existentes en la zona oriental del país.

Aunque las inversiones extranjeras no produjeron el efecto esperado, el país estaba recibiendo muchísimo dinero por otros conceptos. Estos capitales procedían de la exportación del café, cuyo precio en el mercado internacional aumentó considerablemente después de la primera guerra mundial, de los préstamos solicitados a países extranjeros y de la indemnización que el gobierno de los Estados Unidos pagó a nuestro país para remediar la pérdida del canal de Panamá.

En 1914, los gobiernos de Colombia y Estados Unidos firmaron el tratado Urrutia-Thompson, según el cual, el gobierno norteamericano se comprometía a pagar una suma de 25 millones de dólares como indemnización por los daños causados por la pérdida del Canal de Panamá. El congreso norteamericano aprobó el tratado en 1921 y los pagos fueron hechos durante el gobierno de Pedro Nel Ospina.

Pero esta afluencia de capitales sirvió poco para impulsar el desarrollo interno de la economía colombiana. Algunas industrias surgieron durante este período, pero el país seguía dependiendo de la importación de productos de los países industrializados.
La mayoría de estos dineros fueron invertidos en el pago de las importaciones, en vías de comunicación y sirvieron como garantía para conseguir préstamos extranjeros, aumentando de esta forma la deuda externa.

Volver arriba

PROCESO POLITICO: LA HEGEMONIA CONSERVADORA Y EL NACIMIENTO DE NUEVAS CORRIENTES

Al finalizar la guerra de los mil días fue elegido presidente el general Rafael Reyes, un conservador que había defendido al gobierno durante el conflicto. Reyes introdujo una serie de medidas que tenían como finalidad estimular el desarrollo económico y favorecer la industria.
Durante su gobierno, se aplicaron leyes proteccionistas y surgieron importantes industrias tales como la Compañía Colombiana de Tejidos, hoy Coltejer, y la fábrica de Cementos Samper. La mentalidad modernista de Reyes se manifestó también en una serie de obras que modificaron la fisonomía del país.
En Bogotá se construyó, además del acueducto, un tranvía urbano al tiempo que se estableció el alumbrado eléctrico en las principales ciudades del país. La administración de Reyes se preocupó también por extender las vías de comunicación para favorecer la economía de exportación.

Pese a su labor, Reyes tuvo muchos opositores. Esto se debió a que su gobierno fue una dictadura. En 1905, con el fin de agilizar las reformas que se había propuesto realizar, Reyes clausuró el Congreso y los sustituyó por una Asamblea Nacional, conformada por delegados nombrados directamente por el presidente. A la dictadura se opusieron representantes de ambos partidos quienes integraron la Unión Republicana, un movimiento político que tenía como objetivo derrocar la dictadura y restaurar el sistema democrático. La oposición obligó a Reyes a abandonar la presidencia en 1909 sin haber completado aún el período constitucional.

Poco antes de su renuncia, Reyes había firmado acuerdos con Estados Unidos para restablecer las relaciones comerciales entre los dos países, interrumpida a raíz de la participación norteamericana en la separación de Panamá. Aunque estos acuerdos favorecían a los grupos sociales más poderosos del país, fueron utilizados por la oposición para desprestigiar la dictadura de Reyes.

Volver arriba


LA REFORMA CONSTITUCIONAL DE 1910

Para completar el período presidencial de Reyes fueron designados, sucesivamente, Jorge Holguín y Ramón González Valencia, pertenecientes a la Unión Republicana. González convocó, en 1910, una Asamblea Nacional para reformar la Constitución de 1886.
Esta reforma, inspirada por los integrantes de la Unión Republicana, redujo el período presidencial de 6 a 4 años, prohibió la reelección inmediata de los presidentes y otorgó al congreso la facultad de elegir a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Con estas reformas se redujeron los poderes presidenciales.

La Asamblea Nacional que reformó la Constitución eligió a Carlos E. Restrepo como presidente para el período 1910-1914. La Unión Republicana que apoyó esta elección se disolvió rápidamente y Restrepo tuvo que enfrentar una gran oposición por parte del sector del liberalismo que dirigía Rafael Uribe Uribe, uno de los líderes liberales durante la guerra de los mil días. Uribe Uribe pretendía restaurar el prestigio de su partido que se había conformado con compartir el poder bajo el dominio de los conservadores. El tratado Urrutia-Thompson, por el cual los Estados Unidos se comprometieron a indemnizar a Colombia por los daños causados por la pérdida del Canal de Panamá, fue firmado durante el gobierno de Restrepo.

Volver arriba


1

Todos los logos y marcas en este sitio son propiedad de sus respectivos dueños.
Los comentarios son propiedad de los autores. Todo lo demás: © 2001 por www.memo.com.co