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Gobiernos de Nuñez y Caro y la oposición
liberal
La Guerra de los mil Dias
La Separación de Panamá
GOBIERNOS
DE NUÑEZ Y CARO Y LA OPOSICION LIBERAL
Para el período 1886-1892, Rafael Núñez fue reelegido para la
presidencia. Por diversas razones Núñez sólo ejerció su cargo
entre 1887 y 1888, pero desde su ciudad natal, Cartagena, orientó
a los encargados del poder ejecutivo que fueron, en su orden José
María Ocampo, Eliseo Payán y Carlos Holguín. Como se dijo anteriormente,
la Constitución de 1886 devolvió al país la organización centralista
y otorgó grandes poderes al Gobierno Central y al presidente de
la República.
El gobierno de Núñez restableció el proteccionismo mediante la
imposición de impuestos de aduana a algunos productos de importación.
Durante estos años fueron encarcelados y expulsados del país algunos
líderes del liberalismo radical, entre ellos el expresidente Sergio
Camargo. Los poderes presidenciales eran lo suficientemente amplios
para decretar este tipo de castigos y estas medidas disgustaron
al liberalismo.
En 1887, se firmó con la Santa Sede un Concordato, por el cual
se devolvían a la Iglesia los privilegios que le habían sido arrebatados
por la Constitución de Rionegro y se restablecían las relaciones
Iglesia-Estado. Núñez fue reelegido nuevamente para el período
1892-1898.
Por enfermedad, primero y después debido a su fallecimiento, asumió
el cargo el vicepresidente Miguel Antonio Caro, un conservador
que participó en la redacción del texto final de la Constitución
de 1886. Durante su mandato fueron perseguidos algunos líderes
liberales y se impuso un severo control a la prensa. El partido
liberal, desplazado del poder, vio en la guerra su única salida.
En enero de 1895, los liberales se levantaron en armas contra
el gobierno de Caro, pero fueron derrotados en marzo del mismo
año. El Gobierno, fortalecido por la existencia de un ejército
nacional, acentuó su persecución contra los líderes del levantamiento.
Al mismo tiempo, se produjo una división dentro del partido conservador:
los nacionales que apoyaban el gobierno de Caro y los históricos
que se oponían a la concentración de poderes en la persona del
presidente y al control que este ejercía sobre la prensa. Las
elecciones siguientes dieron el triunfo a los conservadores nacionales.
Los liberales y los conservadores históricos fueron derrotados
y acusaron al Gobierno de haber favorecido el fraude electoral.
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LA
GUERRA DE LOS MIL DIAS
La avanzada edad del nuevo presidente Miguel Antonio Sanclemente
le impidió encargarse del mando y su cargo lo asumió el vicepresidente
José Manuel Marroquín. Aunque Marroquín pertenecía al bando de
los conservadores nacionales, quiso adelantar algunas reformas
que favorecieran a los liberales y a los conservadores históricos.
Sanclemente asumió entonces la presidencia y rechazó todas las
reformas que habían sido propuestas por Marroquín. Los liberales
comprendieron que sería imposible lograr algo por la vía pacífica
y comenzaron a planear otra guerra que se convertiría en la más
prolongada y devastadora de todas las que sucedieron en el país
durante el siglo XIX: la guerra de los mil días.
La guerra estalló en agosto de 1899 y se prolongó hasta noviembre
de 1902.
El Gobierno tenía muchas ventajas sobre los rebeldes debido a
que poseía un ejército nacional, centralizado y moderno, mientras
que los insurrectos sólo contaban con armas viejas y el apoyo
internacional era mínimo. Los liberales lograron importantes triunfos
durante los primeros meses del conflicto pero la derrota de Palonegro,
en 1900, lesionó seriamente el ejército rebelde.
En julio del mismo año, Marroquín asumió nuevamente la presidencia
y los liberales trataron de pactar la paz. El presidente decidió
continuar la guerra. En 1902, las tropas rebeldes, comandadas
por Benjamín Herrera, invadieron Panamá y el Gobierno, atemorizado,
pidió ayuda a los Estados Unidos que inmediatamente envió tropas
a ese departamento, en el que se adelantaban las obras de construcción
del Canal de Panamá. Las tropas liberales, que no podían luchar
contra el ejército norteamericano, perdieron la fe en el triunfo
y sus líderes se dedicaron a buscar la paz.
En noviembre de ese año, a bordo del buque norteamericano Wisconsin,
el gobierno y los rebeldes firmaron el tratado de paz. Aunque
la guerra no dió el triunfo definitivo a ninguno de los dos bandos,
los conservadores continuaron en el poder hasta 1930.
El conflicto afectó seriamente a nuestro país. Cerca de 100.000
personas perdieron la vida y la economía quedó totalmente arruinada.
Además, la guerra debilitó al país en momentos en que Estados
Unidos se proponía adquirir el Canal de Panamá. Por esta razón
una de las más graves consecuencias de la guerra de los mil días
fue la separación definitiva de Panamá y la pérdida del canal
interoceánico que se estaba construyendo.
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LA
SEPARACION DE PANAMA
En 1878, durante la administración de Aquileo Parra, el gobierno
colombiano había firmado un contrato con una compañía francesa
para la construcción de un canal interoceánico por el istmo de
Panamá. La Compañía Universal del Canal Interoceánico de Panamá
inició trabajos en el istmo poco después de la firma del tratado.
Al finalizar el siglo XIX la Compañía francesa quebró y los trabajos
fueron suspendidos pese a su compromiso con el Gobierno colombiano
de finalizar la obra.
En 1899, la compañía fue disuelta. Los franceses, que trataban
de proteger la inversión que habían realizado en el canal, celebraron
un nuevo contrato con el Gobierno colombiano.
La Nueva Compañía del Canal de Panamá que no contaba, en realidad,
con recursos suficientes para finalizar la construcción se puso
en la tarea de conseguir un comprador para las obras y maquinarias
existentes en la zona del canal. Mientras todo esto ocurría, en
los Estados Unidos el Gobierno se interesaba más por la vía interoceánica
de Panamá. Si bien es cierto que anteriormente se encontraban
interesados en construir un canal en territorio nicaraguense,
ahora, con el fracaso de la compañía francesa se les presentaba
la oportunidad de ganar control sobre una vía cuya construcción
había sido ya iniciada.
Por otra parte, dentro de las políticas expansionistas de los
Estados Unidos, convertido ya en una potencia mundial, la posesión
de una vía interoceánica era fundamental. El Gobierno norteamericano
negoció entonces con la compañía francesa y propuso al gobierno
colombiano un tratado por el cual, nuestro país se comprometía
a vender a los Estados Unidos la franja de tierra donde se estaba
construyendo el canal. Este tratado fue firmado en 1903 por el
ministro colombiano Tomás Herrán y el Secretario de Estado de
los Estados Unidos.
El tratado Herrán-Hay fue aprobado por el congreso norteamericano
pero fue rechazado por el senado colombiano por atentar contra
nuestra soberanía. Ante la negativa del gobierno colombiano, los
Estados Unidos apoyaron un movimiento separatista panameño que
declaró, el 3 de noviembre de 1903, la independencia de la República
de Panamá. El nuevo gobierno panameño celebró con los norteamericanos,
los tratados que otorgaron la soberanía sobre el canal a los Estados
Unidos.
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