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El proceso de modernización
durante los Gobiernos Liberales de 1930 a 1946
Crisis de la República
El Gaitanismo
EL
PROCESO DE MODERNIZACION DURANTE LOS GOBIERNOS LIBERALES DE 1930
A 1946
Gobierno de Enrique Olaya Herrera
El primer presidente liberal, elegido después de 45 años de dominio
conservador, fue Enrique Olaya Herrera. Olaya gobernó con mayoría
conservadora en el Congreso y pidió la colaboración de ese partido
para equilibrar los intereses de ambos grupos políticos en su
gobierno, denominado Concentración Nacional. La inversión en obras
públicas continuó durante su administración y se entregaron nuevas
concesiones a compañías norteamericanas para la explotación de
petróleo.
Olaya tuvo que tomar medidas para frenar la ola de agitación social
existente en los campos y en las ciudades. En 1931 su gobierno
expidió una ley por la cual se legalizaron los sindicatos. Con
esta medida el gobierno liberal consiguió el apoyo de los obreros
y logró controlar el descontento en las ciudades. Sin embargo,
en los campos la agitación crecía por varias razones: los trabajadores
rurales pedían mejores condiciones de trabajo y alza en los salarios
y, en algunos casos, los campesinos invadieron propiedades de
grandes terratenientes. El intenso conflicto agrario hizo ver
la necesidad de llevar a cabo una reforma en el sistema de propiedad
de las tierras.
Además de los problemas sociales, el gobierno de Olaya tuvo que
enfrentar la difícil situación económica ocasionada por la gran
depresión. El presidente, investido de facultades extraordinarias,
dictó leyes encaminadas a la protección y estímulo de la industria
nacional e inició la política de sustitución de importaciones.
La administración Olaya se preocupó igualmente por estimular la
educación a través de la creación de institutos para la educación
técnica y agrícola.
En 1932, tropas peruanas invadieron el puerto colombiano de Leticia
en el río Amazonas. Esto originó el Conflicto con el Perú que
fue solucionado en 1934 mediante el Protocolo de Río de Janeiro
que confirmó la soberanía colombiana sobre los territorios amazónicos
reclamados por el gobierno peruano.
Las medidas económicas y sociales tomadas por el Gobierno durante
la administración de Olaya dieron paso a las reformas más profundas
que se llevaron a cabo durante el gobierno de Alfonso López Pumarejo,
elegido presidente para el período 1934-1938. Por esta razón,
algunos historiadores califican el gobierno de Olaya como un gobierno
de transición.
López Pumarejo y la Revolución en Marcha
La primera administración de López Pumarejo puso en marcha un
programa de gobierno mediante el cual se pretendía modernizar
la legislación social y económica del país, de acuerdo con los
principios neoliberales. Los liberales comprendieron que solo
un plan de reformas podría detener el descontento social y la
penetración de ideas socialistas, ajenas a la ideología del partido
liberal. Por esta razón, el gobierno de López fue reformista.
Para lograr los objetivos de su Revolución en Marcha, López y
sus asesores propusieron un plan que comprendía leyes sociales,
con las cuales se pretendía favorecer a los grupos de bajos recursos
económicos. Las reformas logradas se introdujeron en la Constitución
de 1936 y pueden resumirse como sigue:
Reforma agraria: la ley 200 de 1936, por la cual se estableció
la reforma agraria, tenía como finalidad otorgar tierras a todos
aquellos que cultivaban territorios que no les pertenecían y llevar
a la práctica el principio de que la propiedad privada debe cumplir
una función social. Esta ley prohibió los desalojos de los campesinos
que invadían territorios ajenos y facultó al Estado para expropiar
tierras en caso de que fuera necesario.
Además, decretó la extinción del dominio a los 10 años, es decir,
que si una propiedad no estaba debidamente explotada a los 10
años a partir de la expedición de la ley, podía ser expropiada
por el Estado y entregada a campesinos sin tierra.
A esta reforma se opusieron los terratenientes que se organizaron
en un movimiento político llamado APEN (Asociación Patriótica
Económica Nacional). Gracias a ella, López ganó el apoyo del campesinado.
Reforma educativa: las leyes relacionadas con la educación
establecieron la educación primaria obligatoria y gratuita para
todos los ciudadanos y, para este fin, el Gobierno destinó un
10% del presupuesto nacional a la educación. La reforma concedió
además, la libertad de enseñanza y limitó la intervención de la
Iglesia en esta actividad. Implantó el control estatal sobre las
escuelas secundarias, casi todas en manos de comunidades religiosas
y particulares, y adelantó una reforma universitaria que otorgó
autonomía a la Universidad Nacional.
Reforma tributaria: según nuevas leyes relacionadas con
el pago de los impuestos, se aumentaron las responsabilidades
fiscales a aquellas personas que poseían grandes capitales y rentas
y se redujeron las de los grupos de bajos ingresos. Esto significa
que se estableció un sistema de impuestos diferencial, según el
cual las personas aportaban al Estado de acuerdo con su capacidad
económica.
Así mismo, el gobierno de López estableció un sistema de elecciones
basado en la cedulación de todos los ciudadanos, con el fin de
evitar los fraudes electorales. Concedió la ciudadanía a la mujer,
para que pudiera desempeñar empleos, pero no le otorgó el derecho
de votar ni de ser elegida. Por otra parte estimuló el movimiento
sindicalista y bajo su gobierno se creó la Confederación de Trabajadores
de Colombia (CTC). Esto hizo que el gobierno de López fuera muy
popular entre las masas de obreros y campesinos. Pero los grupos
económicamente fuertes le negaron su apoyo, ya que las medidas
económicas y sociales afectaban directamente sus intereses. Algunos
acusaro a López de ser comunista y los conservadores adelantaron
una campaña de oposición que se basaba en luchar contra la influencia
comunista en el Gobierno. Por su parte, el liberalismo se dividió
entre los que apoyaban al Gobierno y los que defendían reformas
más moderadas. Por esta razón fue difícil, y en la mayoría de
los casos imposible, llevar a cabo gran parte de las reformas
propuestas.
CRISIS
DE LA REPUBLICA LIBERAL. EDUARDO SANTOS Y LA SEGUNDA ADMINISTRACION
LOPEZ
Eduardo Santos fue el sucesor de López durante el período constitucional
1938-1942. Santos pertenecía al ala moderada del liberalismo interesada
en detener el programa de reformas. Durante su gobierno no se
establecieron nuevas leyes reformistas y se aplicaron las propuestas
durante el gobierno anterior aunque sin ello afectara profundamente
a los grupos económicamente poderosos que habían brindado total
apoyo a la candidatura presidencial de Santos. Santos tuvo que
afrontar la crisis ocasionada por el desarrollo de la segunda
guerra mundial que, al igual que las anteriores crisis internacionales,
afectó nuestra economía ya que se redujeron las compras de café
colombiano en el mercado internacional y las importaciones.
Santos aplicó medidas proteccionistas y puso en práctica los principios
intervencionistas que habían sido establecidos durante el gobierno
de López. Obreros y campesinos, desilusionados por la lentitud
con que el Gobierno aplicaba las reformas, comenzaron a retirar
su apoyo al Gobierno y se unieron al movimiento que dirigía el
líder liberal Jorge Eliécer Gaitán. El partido comunista, que
había sido creado en 1930, mantuvo su apoyo al liberalismo, debido
a una política mundial, adoptada por los partidos comunistas de
todos los países, que consistía en apoyar los gobiernos liberales
reformistas. Alfonso López fue reelegido para el período 1942-1946
a pesar de la oposición de algunas fracciones del liberalismo,
en especial de la que acaudillaba Jorge Eliécer Gaitán.
La difícil situación económica ocasionada por la guerra mundial
y por la baja de los precios del café impidió a López adelantar
su programa de reformas sociales y la oposición debilitó progresivamente
su movimiento. Muchos de sus antiguos seguidores brindaron su
apoyo a Gaitán. En 1944 un grupo de militares intentó dar un golpe
de estado pero fracasó debido a divisiones dentro de las fuerzas
armadas. En 1945, López se vio obligado a renunciar dejando al
mando a Alberto Lleras Camargo.
En 1945, una nueva reforma constitucional prohibió a las Fuerzas
Armadas el ejercicio del sufragio. En las elecciones de 1946 el
liberalismo estaba dividido en dos fracciones: la fracción moderada
que presentó como candidato a Gabriel Turbay y la fracción populista
encabezada por Jorge Eliécer Gaitán. Esta división permitió el
triunfo del partido conservador.
EL
GAITANISMO: EL MOVIMIENTO POPULAR DE JORGE ELIECER GAITAN
El gaitanismo, o movimiento político encabezado por el líder liberal
Jorge Eliécer Gaitán, ha sido uno de los más importantes movimientos
populares del presente siglo. Su objetivo principal fue el mejoramiento
de las condiciones de vida de los grupos sociales menos favorecidos
y por esta razón contó con el apoyo de miles de obreros y campesinos
en todo el país. Desde muy joven, Gaitán había definido su posición
política. En su tesis de grado, titulada "Las ideas socialistas
en Colombia", había defendido algunos principios del socialismo
europeo y, aunque siempre militó en el liberalismo, creía que
este partido debía integrar en su ideología algunos de los principios
socialistas. Pese a su ideología, Gaitán nunca quiso promover
una revolución.
En su concepto, el país necesitaba muchos cambios sociales y la
democracia era la mejor manera de lograr que esos cambios se llevaran
a cabo. Los cambios propuestos por Gaitán estaban encaminados
a lograr una sociedad más justa, donde la riqueza estuviera mejor
distribuida y donde no existieran grupos exageradamente ricios
y grupos exageradamente pobres. Y esta misión debía llevarla a
cabo el partido liberal, dentro de los límites de la democracia
y de acuerdo con las ideas socialistas.
Gaitán comenzó a destacarse en la escena política nacional desde
1929, cuando viajó a la zona bananera poco después de la huelga
de los trabajadores de la United Fruit Company.
Después de recoger testimonios directos, regresó a Bogotá y denunció
ante el Congreso la forma como el Gobierno había reprimido la
huelga. El debate que se desató a raíz de la denuncia de Gaitán
fue uno de los factores que contribuyó al desprestigio del gobierno
de Abadía Méndez y del conservatismo. Poco después, en 1932, Gaitán
creó un movimiento popular denominado UNIR (Unión Nacional Izquierdista
Revolucionaria) con el fin de presionar para que introdujera algunas
reformas sociales en la Constitución.
El gaitanismo resurgió con muchísima fuerza poco antes de las
elecciones de 1946. Muchos de los antiguos seguidores de López
se unieron a su movimiento y Gaitán fue proclamado candidato a
la presidencia para el período 1946-1950. La división del liberalismo
y la oposición del ala moderada del partido no le permitieron
ganar las elecciones. Pero Gaitán demostró que la masa de sus
seguidores había crecido considerablemente.
El fracaso electoral no detuvo a Gaitán, cuyo movimiento continuó
desarrollando una activa campaña política encaminada a las elecciones
de 1950. Sin embargo, el asesinato del líder impidió que el gaitanismo
llegara al poder. El 9 de abril de 1948 Gaitán fue asesinado y
su muerte provocó una violenta reacción popular que se extendió
por las principales ciudades del país. Después de esta insurrección,
conocida como el Bogotazo, el gaitanismo perdió fuerza. La figura
del líder era muy importante para el éxito del movimiento.
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