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O D A S L A S R E L G I O N E S
D E L M U N D O . . . . |
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B U D I S M O """"""""""""""""""""""""""""""""""""""""
El
Budismo es el nombre que se le da a las enseñanzas de un Buda.
Buda es la palabra sánscrita que quiere decir "El Iluminado",
un ser humano que ha despertado a la verdad de la vida y del
universo.
Contrario a la mayoría de las religiones, el Budismo no hace
alardes de una revelación divina. Comenzó con un hombre, quién,
a través de sus propios esfuerzos, descubrió la realidad fundamental
dentro de sí mismo y enseñó que cualquiera podría hacer lo mismo.
En este sentido el Budismo no solamente se refiere a la enseñanza
de un Buda, sino a la enseñanza que permite a las personas convertirse
en Budas.
Históricamente, el Budismo comenzó en el norte de la India con
un hombre llamado Sakyamuni o Sidarta Gautama, quien hoy día
se estima que vivió hace aproximadamente 3,000 años. Sakyamuni
nació como príncipe heredero de un pequeño reino, disfrutó de
todas las ventajas que la riqueza y su estado social, pero siendo
aún joven se preocupó por el problema del sufrimiento humano.
Se dió cuenta que todas las personas, ya fuesen ricas o pobres,
de alta o baja alcurnia, experimentaban ciertos pesares ineludibles,
los cuales caracterizó como los cuatro sufrimientos de nacer,
envejecer, enfermar, y morir. Las personas nacen en un mundo
en el cual no pueden evitar confrontarse al dolor y a la frustración,
sufren los dolores y la humillación que provienen de la enfermedad
y los remordimientos de envejecer y por el temor que emana del
presentimiento de su propia mortalidad. De modo fundamental,
los cuatro sufrimientos universales señalan hacia lo que el
Budismo llama la Ley de la Inpermanencia. Todas las cosas cambian
constantemente... nada permanece igual ni siquiera por un momento.
Aún cuando era joven, Sakyamuni veia que la gente sufría en
este mundo porque basaban su felicidad en cosas como la riqueza,
el poder, el nivel social o el amor, los cuales, por su propia
naturaleza están destinados a cambiar. Eventualmente, renunció
a su derecho de ocupar el trono y asumió una vida religiosa
en busca de una respuesta a este dilema sobre la condición humana.
Después
de practicar las austeridades por muchos años, se sentó a meditar
bajo un árbol de bodhi y alcanzó la iluminación, tornandose
así en el Buda. El Budismo, al igual que otras religiones de
importancia, persigue liberar al hombre de los sufrimientos
de su estado finito, uniéndolo a la verdad fundamental o a la
realidad absoluta. Pero, contrario a las religiones occidentales
que tienden a personificar a la verdad como Dios, un poder externo
mucho más elevado que la persona, del cual se puede depender,
el Budismo la considera como la médula de nuestra propia vida.
En vez de buscar para lograr un reino más alto, el Budismo dirige
al hombre a encontrar lo absoluto dentro de sí mismo. De esta
forma, el ser humano es el foco central del Budismo, el cual
lo presenta como el depositario de todos los potenciales.
La Ley a la cual despertó Sakyamuni no fue creada por él ni
por otra persona, pero es eterna y es la realidad fundamental
que existe dentro de las vidas de todas las personas. En esta
forma, el Budismo sostiene que todas las personas por igual
poseén lo absoluto dentro de ellas mismas y son igualmente capaces
de convertirse en Budas. De esta manera, proporciona una base
para la igualdad de todas las personas e insiste en el respeto
absoluto por la santidad de la vida humana. Vale la pena notar
que el Budismo nunca ha sido propagado por la espada ni ha sido
utilizado como una justificación para la guerra u otras atrocidades.
Entre todas la enseñanzas de Sakyamuni, los que practican el
Mahayana han venerado en particular, al Sutra del Loto, que
sostiene que todas las personas tienen la naturaleza de Buda
y pueden convertirse en Budas tal cual son. El Sutra del Loto
decíase que abarcaba a todas las verdades dentro de sí, al igual
que un rayo de luz blanca que contiene todos los colores del
arco iris. En la China, formó la base de la escuela de T'ien-t'ai,
la cual se convirtió en una corriente dominante del Budismo,
tanto en la China como en el Japón. Sin embargo, a pesar de
que el Sutra del Loto proclama la posibilidad de la iluminación
universal, la mayoría de las formas de práctica budista eran
tan arduas y consumían tanto tiempo, que solo una pequeña élite
podía llevarlas a cabo. Luego, en el Japón del Siglo Trece,
un reformista religioso llamado Nichiren Daishonin apareció,
quién no solamente aclaró las enseñanzas del Budismo que habían
sido distorsionadas, sino que estableció un medio universal
factible para su práctica. Después de su profundo estudio de
todos los sutras y sus comentarios, llegó a la conclusión de
que el Sutra del Loto era la enseñanza más elevada de Sakyauni
y que su título, Myojo-Renge-Kyo, contenía la verdad esencial,
no sólo de la totalidad del sutra, sino también de todo el Budismo.
Él incorporó esta esencia en la invocación Nam-myojo-renge-kyo,
el cuál entonó públicamente por primera vez el 28 de abril de
1253.
Al hacerlo estableció una práctica tan maravillosamente simple
que todo el mundo podía hacerla e igualmente tan profunda que
podía desencadenar la infinita sabiduría del Estado de Buda
de cualquier persona. Lo que él hizo en esencia fue permitirle
a la persona común y corriente, actualizar dentro de sí la realidad
descrita durante siglos, en la filosofía Budista. A través de
su vida, Nichiren Daishonin rehusó transigir y señaló los errores
doctrinales y la corrupción de las sectas establecidas.
Esto
le valió muchos enemigos entre las autoridades, tanto civiles,
como religiosas y soportó muchas persecuciones a través de gran
parte de su vida, incluyendo dos exilios y un atentado de ejecución.
No obstante, pudo solidificar la base de su enseñanza para las
generaciones venideras, mediante sus esfuerzos infatigables
por enseñarle a sus seguidores y por sentar el dogma de su Budismo
en forma escrita. El 12 de Octubre de 1279, inscribió el Objeto
de Veneración conocido como el Dai-Gojonzon para asegurarle
a la humanidad que podría tener eternamente un punto central
hacia donde entonar el Nam-myojo-renge-kyo. Su enseñanza se
mantuvo viva por casi 700 años por el sacerdocio centrado al
pie del Monte Fuji. después que la constitución de la post-guerra
concedió la libertad de religión en el Japón, sus seguidores
pudieron propagarla libremente. En años recientes, el Soka Gakkai
Internacional ha difundido éste Budismo a más de 100 naciones,
convirtiéndose así en una religión mundial.
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