| T
O D A S L A S R E L G I O N E S
D E L M U N D O . . . . |
|
"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
C R I S T I A N I S M O """""""""""""""""""""""""""""""""""
La
autoridad suprema del obispo de Roma, que defendía ya San Cipriano,
había empezado por ser efectiva en Italia desde que San Pedro
fundó esta comunidad cristiana. El traslado de la sede imperial
a Constantinopla y poco después del edicto de la concesión de
la libertad de cultos, hizo que el obispo de Roma afianzara
cada día más su autoridad primera. Los obispos de las sedes
orientales más importantes, en cambio, tuvieron del emperador
mayor apoyo, pero también sujeción, o por lo menos, intervención
más estricta. La Iglesia Oriental siempre estuvo más sujeta
al poder del emperador que la Occidental. En Oriente, había
empezado ya la evangelización de las comarcas agrícolas, desde
las zonas de influencia urbana. El cristianismo había dejado
de ser una religión limitada a los núcleos urbanos del Mediterráneo
para extenderse por las zonas campesinas, mucho más "tradicionales"
y menos preparadas para recibirlo. Para la evangelización del
campo, en Oriente se creó un elemento jerárquico nuevo, intermedio
entre el obispo y el clero: jorepiscopado. Los jorepiscopoi
eran misioneros consagrados por el obispo urbano con el fin
de evangelizar la campiña y aunque, según parece, no tenían
auténtico carácter episcopal, se les concedía facultades episcopales
para poder realizar su misión con mayor efectividad. Muy pronto
surgieron conflictos jurisdiccionales entre los obispos de aldea
y los de la ciudad, y aquellos creados como superintendentes
al servicio de éstos, intentaron independizarse de la tutela
urbana, acabando por ser suprimidos hacia el siglo IX. Las relaciones
de la Iglesia con la autoridad secular, fueron en aumento desde
el 313. La influencia del cristianismo, se dejaba sentir en
todas las capas sociales y pesaba en el imperio como fuerza
coherente. Es más, se intensificó de tal modo en pocos años
que cuando el emperador Juliano ( + 363) quiso, en su año y
medio de reinado, dar nuevo vigor al paganismo y perseguir a
los cristianos, se encontró prácticamente solo en su intento
y fracasó. La religión estatal vio mermados sus cimientos con
la política de tolerancia hasta tal punto que en el año 380,
se la suplantó por el cristianismo. Los sacrificios paganos
fueron prohibidos y en el año 391 todos los templos paganos
quedaban cerrados al culto. Las fuerzas latentes del paganismo
hicieron un esfuerzo supremo para sobrevivir, pero sucumbieron
definitivamente en el 392 por obra del emperador Teodosio, primer
emperador cristiano. Incluso el culto privado a los dioses lares
fue prohibido y castigado. San Ambrosio, consejero del emperador,
tuvo el tacto suficiente para que los paganos fueran respetados
en sus personas y en sus cargos, pero muchos templos en cambio,
fueron derruidos y las estatuas de dioses y diosas, destruidas
con pasión. Se pudo decir que los dioses pagaron por los hombres.
El imperio romano desde entonces, se convirtió en un imperio
cristiano y siguió siéndolo hasta mediados del siglo XV en que
su heredero, el imperio bizantino o romano oriental, sucumbió
ante las fuerzas de los turcos otomanos. El emperador, desde
los últimos años del siglo IV, había dejado de ser considerado
un ser divino, pero recibía el título de isapóstolos, "igual
a los apóstoles, y se convertía en protector de la nueva religión
estatal. Los obispos pasaron a ocupar cargos estatales y cuando
las invasiones, se erigieron en defensores de sus ciudades.
Los días festivos de la Iglesia fueron fiestas oficiales.
|