TU EMBARAZO, MES A MES

Estás embarazada y la idea de ser mamá te puede generar muchas inquietudes acerca de cómo será tu embarazo. Aquí te ayudamos.


PRIMER TRIMESTRE

Un pequeño invitado

Aun cuando no todas la mujeres presentan los mismos síntomas ni con igual intensidad, el proceso que se está presentando en tu interior demanda de tu organismo un esfuerzo físico que repercutirá en alguna manera sobre tu actividad diaria. Particularmente los primeros meses pueden resultar difíciles, dado que a pesar de que sabes de tu nuevo estado, físicamente no lo revelas, por lo que asimilar tu maternidad puede llevarte a experimentar sentimientos encontrados. A ello se agregan los malestares que el embarazo implica y que van desde el exceso de sueño y el cansancio hasta los antojitos, en algunos casos.

MES 1

Durante el primer mes, la pared del útero se espesa y la irrigación de sangre aumenta. El óvulo fecundado se implanta en él y las células se multiplican rápidamente. Al cabo de los 30 días, el embrión mide de 1 a 2 centímetros y pesa un gramo; ya se advierte un abultamiento que dará lugar a la cabeza; se forma el tubo neutral, que formará la médula espinal, y el corazón empieza a latir desde el día 25.
Además de la ausencia de la mestruación, es posible que te sientas particularmente agotada y con sueño.Ello sucede porque además de las labores cotidianas que realizas, tu organismo está trabajando más de la cuenta proporcionando todo lo que necesita el bebé para su formación, en estos momentos y durante los meses venideros. Igualmente, puedes presentar náuseas, vómito y acidez estomacal. Además, es probable que desees ir al baño con mayor frecuencia, debido a que en tu nuevo estado, el útero hace presión sobre la vejiga y, agregado a ello, el volumen de los líquidos corporales aumenta, lo que hace que el funcionamiento del riñón sea mayor.
Emocionalmente, puedes percibircierta inestabilidad que se traduce en cambios de humor, susceptibilidad o sentimientos encontrados.

MES 2

Los síntomas que puedes tener ahora no difieren de manera importante del primer mes. En este momento, tu útero tiene el tamaño de una pelota de tenis y tu bebé mide alrededor de 4 centímetros; se ha terminado de formar el cordón umbilical y el líquido amniótico lo protege. Si antes del embarazo estabas delgada, es posible que tu cintura se ensanche tempranamente; sin embargo es preciso que verifiques cuánto peso has aumentado, pues si supera el kilo y medio, debes reconsiderar la dieta que llevas. La alimentación durante este tiempo tiene por objeto proporcionar los nutrientes necesarios para que el bebé se desarrolle adecuadamente y, además, busca crear reservas para la lactancia. Así, una vez ha terminado el período de posparto, la recuperación de tu figura será mucho más rápida.
En cuanto a los antojos, algunos estudios indican que entre el 76 y 90 por ciento de las mujeres embarazadas ha deseado al menos un alimento durante el embarazo, y entre el 50 y el 85 por ciento le ha tomado aversión a otros. Sin embargo, la mayoría de los antojos o aversiones desaparecen hacia el cuarto mes de embarazo.

MES 3

Para este momento notarás que la ropa te empieza a quedar ajustada y sentirás un aumento del apetito ( por lo que debes cuidar tu alimentación ). Aun cuando los síntomas prevalecen, puedes advertir la presencia de venitas en abdomen y piernas, dolores de cabeza e incluso desmayos.
Al final de este trimestre tu bebé tiene un tamaño de cerca de 10 centímetros y pesa aproximadamente 125 gramos. Aunque no lo sientas todavía, mueve la piernas y los brazosy ya puede orinar. Hacia la semana 11 los principales órganos ya están formados, aunque todavía no funcionen.

¡La barriga crece!
Este es
, sin lugar a dudas, uno de los mejores momentos del embarazo, pues tu vientre ha crecido y tienes el aspecto de mamá, sin perder aún tu agilidad; lo mejor de todo es que ya puedes sentir a tu bebé que crece dentro de ti. Los malestares iniciales han desaparecido, sin embargo, deberás sortear otras molestias.
El problema más frecuente durante este trimestre es la congestión nasal, debido probablemente a los altos niveles de estrógeno. Frente a ello, lo más recomendable es que sigas las indicaciones de tu médico, quien posiblemente te ayudará a paliar los síntomas con la aplicacion de suero fisiológico por los conductos nasales, o un humidificador.
De otra parte, debido al aumento de peso, pueden aparecerte varices. En este sentido, si tienes algunos cuidados, las posibilidades de padecerlas se reducirán: controla tu peso, no permanezcas por largos períodos sentada o de pie, no levantes objetos pesados, no fumes ni tomes licor, y procura caminar 20 ó 30 minutos a buen paso.
En cuanto a los tobillos y pies hinchados, cerca del 75 por ciento de las embarazadas lo padecen. Para reducir las molestias, puedes usar zapatos cómodos, con tacón in ferior a lso 4 ó 5 centímetros.


SEGUNDO TRIMESTRE

MES 4

En la semana 16, el feto tiene cerca de 16 centímetros y pesa 250 gramos. Su desarrollo es tal, que tiene huellas dactilares, mueve sus deditos y puede flexionar piernas y brazos; incluso ya chupa su dedo y es capaz de agarrar el cordón umbilical. Los rasgos de la cara se han definido, pero sus ojos permanecen cerrados. Ya te puede escuchar, por lo que no puedes desaprovechar la oportunidad de que se familiarice con tu voz y con la de papá.
Uno de los malestares que puedes tener en este tiempo es el estreñimiento. Se debe en gran medida a que el crecimiento del útero hace presión sobre los órganos vecinos, incluyendo los intestinos, por lo que no funcionan adecuadamente. Para ello, nada mejor que consumir alimentos ricos en fibra, beber mucho líquido y hacer ejercicio: una buena caminata diaria te sentará de maravilla.

Sexo del bebé


Tanto el espermatozoide como el óvulo
contiene cada uno 23 cromosomas de los cuales uno es el sexual. En la célula femenina, éste se ha denominado X; en la masculina puede ser X o Y. Este cromosoma es definitiva es el que define el sexo del bebé: si un óvulo es fecundado por un espermatozoide cuyo cromosoma sexual es X, nacerá una niña; en caso de ser Y, será un varón.
De otra parte, sin que sea un método validado científicamente, puedes aumentar las posibilidades de concebir un bebé del sexo que desean si tienen en cuenta que los espermatozoides Y son más ágiles y pequeños que los X, pero viven menos tiempo.
Teniendo en cuenta lo anterior, si buscan una niña, las relaciones sexuales se deben llevar acabo dos o tre días antes de la ovulación a fin de que los espermatozoides X sean mayoría cuando el óvulo sea liberado. Si, por el contrario, desean un niño, lo ideal es sostener relaciones sexuales el día de la ovulación, debido a la rapidez de los espermatozoides Y. Deben tener en cuenta además que la eyaculación frecuente disminuye la cantidad de espermatozoides Y, aumentando la posibilidad de una niña.



MES 5

El crecimiento del bebé no se detiene y para este momento pesa cerca de 400 gramos y mide alrededor de 25 centímetros. Se desarrolla el cabello, las cejas y pestañas; la piel está cubierta por una capa grasosa denominada vernix que lo protege del líquido amniótico. El sistema nervioso y el muscular han madurado de manera importante, de forma que sus movimientos son más coordinados. Si es una niña, sus ovarios ya están completamente formados, incluyendo unos siete millones de óvulos; si es niño, el escroto ya se ha desarrollado.
Por tu parte, tu estado anímico tiende a estabilizarse y finalmente has asimilado la realidad de tu embarazo. Es posible que tengas sensaciones dolorosas en la parte baja del abdomen que se deben al estiramiento de los ligamentos; así mismo, puedes tener calambres y dolor de espalda.

MES 6

En este momento tu útero tiene el tamaño de una sandía y supera el nivel del ombligo. Tu bebé es un pequeño inquieto de 30 centímetros que se mantiene en la típica postura fetal. El cerebro tiene un funcionamiento similar al de un recién nacido, por lo que ya tiene períodos de vigilia y sueño. Los demás órganos están prácticamente maduros, salvo los pulmones, en donde los alveolos se encuentran todavía en formación.
Es posible que tengas buen apetito, por lo que es importante que observes especiales cuidados para alimentarte de forma equilibrada, sin excederte. De otra parte, puedes tener dolor o entumecimiento de los dedos índice, medio y pulgar debido a la hinchazón del túnel carpiano de la muñeca, donde se ubica el nervio correspondiente a estos dedos. Así mismo, es posible que sientas hormigueos en las manos y los pies; si este malestar llega a entorpecer tus actividades, es prudente que consultes a tu médico.


TERCER TRIMESTRE

Cuenta regresiva

Es apenas natural que a medida que la fecha se avecina, el temor de que tu hijo nazca prematuramente pueda rondarte; igualmente, te surgiran muchas inquietudes acerca del desarrollo del parto y la salud del bebé.
Tu vientre ha crecido al punto que te fatigas con frecuencia, además te mueves con menos agilidad. Durante este último período aumentas cerca de 5 kilos y tu bebé crece hasta alcanzar alrededor de 50 centímetros, por lo que el espacio en que se encuentra le resulta estrecho, a pesar de que tu útero alcanza el esternón. Ahora debes aumentar tus cuiadados: procura evitar los viajes, reducir tus actividades a las esenciales y descansar todo el tiempo que te sea posible. En esta etapa podrás sentir algunas contracciones, que ayudan al útero a aprestarse para la labor del parto; nuevamente aumentas la frecuencia de entradas al baño, tu transpiración puede aumentar y tus horas de sueño es posible que se reduzcan.
Durante el noveno mes se realizan controles prenatales más frecuentes y una última ecografía para determinar la posible fecha de el parto.
Los días previos al parto te sentirás con energías renovadas y el cansancio que te aquejaba desaparece; quizá es la preparación del organismo para el trabajo que se avecina. En este sentido, es importante que no abuses de esta repentina vitalidad y no te excedas en tus labores, además porque aumentas las posibilidades de un accidente o una caída que pueden resultar muy peligrosos.

MES 7

Aunque permanece muy activo, tu bebé no cuenta con mucho espacio disponible, por lo que no podrás sentir sus movimientos con tanta intensidad; sin embargo, como la cantidad de líquido amniótico se ha reducido, no debe extrañarte que puedas percibirlo sobre tu piel. Sentirás además que en ocasiones tiene hipo; estos pequeños espasmos suceden muy probablemente como una amnera de aprestar sus pulmones para respirar.
El dolor de espalda que te puede aquejar se debe a que las articulaciones de la pelvis han empezado a relajasre a fin de facilitar el nacimiento del bebé. Si tienes en cuenta el tamaño de tu vientre, te darás cuenta de que tu centro de gravedad varía, provocando que tu espalda se curve y te ocasione molestos dolores de alguna intensidad.
También puedes sentir esporádicamente unas ligeras contracciones, denominadas de Braxton Hicks, que preparan la actividad uterina.

MES 8

Es un período en que estarás especialmente ansiosa ante la inminencia del parto; es posible que te sientas incluso asustada y demandes de tus seres queridos mayor atención y cuidados.
Al finalizar este mes, tu pequeño mide cerca de 45 centímetros y pesa aproximadamente dos kilos y medio; ya abre los ojos, tiene períodos de actividad y sueño, pero pueden alterarse si se le mueve o escucha un ruido fuerte. Su organismo ya está preparado para sobrevivir en el exterior aun cuando en este período recibe de ti una cantidad de anticuerpos superior a la que hasta este momento había recibido durante el embarazo.

MES 9

Fin de la espera. Durante este período es normal que sueñes con tu bebé y no veas la hora de tenerlo en tus brazos; es probable que te tornes irritable, especialmente con aquellas personas que te preguntan acerca de tu estado. Físicamente puedes tener molestias en la pelvis, dolores de cabeza y espalda, estreñimiento, flujo vaginal más abundante y acidez estomacal.
En cuanto a tu bebé, su peso se encuentra alrededor de los 3.500 gramos y tiene un ritmo cardíaco cercano a las 110-150 pulsaciones por minuto. El pequeño está listo para nacer y se dispone para el parto encajando su cabeza en la pelvis. Pronto estará en tus brazos.

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