Las primeras 6 semanas:
Una cálida bienvenida

Como todos sabemos, los bebés no vienen con un manual de instrucciones. Pero eso no quiere decir que estés sola y no cuentes con ayuda para cuidar de tu bebé. Ahora, más que nunca, hay una gran cantidad de información disponible (revistas , libros, sitios en la web, etc.). Para ayudarte a sobrellevar las primeras seis semanas y proporcionarle los cuidados adecuados a tu recién nacido, estos son los mejores consejos de los expertos.


CORTAR LAS UÑAS

Las uñas de un recién nacido son como un papel delgado y se adhieren a las puntas de los dedos de manos y pies de forma que en ocasiones resulta difícil verlas, y más aún cortarlas. La mejor alternativa es emplear una lima fina, preferiblemente cuando está durmiendo o justo después del baño, cuando las uñas están muy suaves. Desliza tu pulgar dentro de su mano y élenrollará naturalmente los deditos a su alrededor. Después de los dos meses, el cortaúñas para bebés te resultará más efectivo; para un mayor control, sienta a tu pequeño en tu regazo, recostado sobre tu vientre.

A DORMIR BIEN

A menos que tu pediatra te recomiende lo contrario, tu bebé debe dormir boca arriba y sólo sobre superficies firmes. Mantenlo alejado de almohadas y cojines blandos o juguetes que lo puedan sofocar.
Los expertos opinan que el estado de vigilia que sucede justo antes del sueño es el período ideal para acostar a tu bebé, de manera que él aprenda a quedarse dormido por sí mismo. Sabrás que está listo para dormir si adviertes que empieza a perder interés por lo que le rodea y aparta su vista.

Cuando estés tratando de dormirlo y él se encuentre tranquilo y con los ojos abiertos, sonríe, cierra tus ojos y trata de lucir tranquila. El bebé te imitará y en el proceso se dormirá.
Para estimularlo a que duerma, colócalo cerca a un objeto que se mueva rítmicamente y que tenga un sonido suave y monótono, como un ventilador o un relopj de péndulo.
El sueño durante el día debe ser más ligero que en la noche, así que, mientras duerme la siesta en el transcurso del día, deja que el perro ladre, aspira, no camines de puntillas. Es más, si se acostumbra a los ruidos caseros mientras duerme la siesta, no se despertará cada vez que suene el teléfono.
Cuando todo lo demás falle, intenta la "terapia del automóvil". Asegura a tu hijo en un asiento para el carro y conduce preferiblemente en una autopista ya que, en calles normales, el detenerse y arrancar continuamente tienden a despertar a un bebé.
Para que la transición de tus brazos a la cuna sea suave, coloca una botella o bolsa de agua tibia sobre la sábana durante algunos minutos. Retírala y asegúrate de que la sábana se encuentra seca y tibia. Acuesta a tu bebé dentro de su cama calientita.

TÁCTICAS DE BIENESTAR

Para calmar la fiebre, desabrígalo y ponle compresas húmedas tibias en el cuerpo. Para suministrarle medicamentos, hazlo poco a poco en gotitas usando una jeringa o un gotero. Pon las gotas dentro de su boca justo detrás de las mejillas en vez de apuntar directamente a su garganta. Luego sopla suavemente a su cara, acarícialo debajo de su barbilla, o consiente sus mejillas con tus dedos para que facilite que pase saliva.
Procura que las vacunas le sean aplicadas los días Viernes, de manera que si tu bebé presenta fiebre o se pone irritable, otros adultos estén disponibles el fin de semana para ayudarte a cuidarlo.
Pasar un trapo humedecido con agua tibia a ambos lados de su nariz tapada, es más suave y eficaz que utilizar un aspirador.
Si crees que tu bebé está deshidratado, asegúrate de ello poniendo un dedo limpio dentro de su boca;si se siente seco, no está recibiendo suficiente líquido.

EL CAMBIO DE PAÑAL

Si la piel de tu recién nacido es hipersensible, sobre todo en las primeras semanas, luego de cambiarlo de pañal utiliza almohadillas de gasa humedecidas con agua tibia. También puedes rociar loción o crema en el pañal en vez de aplicarlo con tus manos;es más limpio y además evitas untar de crema los adhesivos, con lo que aseguras su correcta sujeción.
Si tu bebé tiene un salpullido a causa del pañal, seca bien su colita antes de aplicar una crema. De otra forma, la piel húmeda impide que ésta actúe, por lo que eliminar la irritación se hace más difícil.

CUERO CABELLUDO

Para el tratamiento de casos severos de seborrea en los niños, un champú comercial contra la caspa podría ser eficaz. Sin embargo, consulta previamente con su pediatra. Si él lo aprueba, utiliza una pequeña cantidad ( del tamaño de una moneda ) dos veces a la semana.
En los otros días usa un champú regular para bebés y masajea su cuero cabelludo.

OÍDOS Y OMBLIGO

Nunca introduzcas nada dentro de los oídos de tu bebé, ni siquiera un copito. Para limpiar la parte exterior, humedece una bola de algodón y limpia alrededor de su oreja.
Para limpiar el ombligo, antes de que el cordón umbilical se caiga, emplea un copito de algodón impregnado de alcohol ( una bola de algodón puede enredarse con los rugosos bordes del muñón del cordón ). Mantén el área lo más seca y limpia posible. La limpieza debe hacerse después de cada cambio de pañal. Dobla hacia abajo el borde superior del pañal de manera que no roce el cordón. Si el área se enrojece o se inflama, llama al pediatra.

EL MOMENTO DEL BAÑO

Anteriormente se creía que el baño frecuente no era benéfico para el bebé mientras su cordón umbilical cicatrizaba; sin embargo, en la actualidad se considera necesario siempre y cuando se tomen las medidas adecuadas.
Báñalo desde el primer día aseando el cordón umbilical con una solución antiséptica después de sacarlo de la tina y par evitar que la piel se reseque, usa exclusivamente jabón para bebés. Los aceites y las lociones no son necesarios a menos que su piel esté muy seca. No es recomendable usar talco, ya que tu bebé lo puede inhalar con facilidad.
recuerde que los recién nacidos se enfrían rápidamente, así que, antes de empezar el baño, deja al alcance de tu mano todo lo que necesitarás, incluyendo una toalla tibia para envolverlo inmediatamente termines.
El baño es un lugar propicio para que ocurran accidentes. Una manera segura para que entres y salgas con tu bebé de la tina consiste en cubrir con toallas la silla de tu bebé y la ubiques a un lado de la bañera. Coloca al bebé dentro de su silla, mientras te organizas; luego levántalo y mételo contigo. Cuando hayas terminado, pon a tu bebé en la silla, cúbrelo con las toallas y luegosal de allí.

TÉCNICAS DE ALIMENTACIÓN

Para amamantar o darle tetero, asegúrate de que tu bebé adopta una posición correcta. se encontratrá más confortable y podra chupar fácilmente si su barbilla esta alineada con su pecho, él no debe volver su cara hacia ninguno de los dos hombros. No sientas miedo de darle a tu bebé firmes (no fuertes) palmadas en la espalda para ayudarlo a eructar; las palmadas suaves con frecuencia no funcionan.

COMBATIENDO AL IRRITABILIDAD

Una fantástica forma para relajar a un bebé irritable es colocarlo sobre un gran balón playero (sosteniéndolo firmemente). Muchoa bebés piensan que es muy divertido y esto puede aliviar un estómago lleno de gases.
Si tu bebé se torna inquieto a la misma hora todos los días, trata de darle un masaje con dos horas de anterioridad; le ayudará a aliviar la tensión acumulada durante el día, incluso el mal humor disminuye y hasta desaparece. Si no tienes experiencia dando masajes, acaricia suavemente sus piernas, pies y barriga, durante 15 ó 20 minutos;puedes acompañar el masaje con un baño relajante.
También puedes tomar un baño con tu bebé. Recuéstate en la bañera con su vientre contra tu pecho, de forma que el agua sólo cubra la mitad de su espalda. Deja la llave a medio abrir y quítale el tapón a la bañera para que el agua se mantenga tibia. El ruido del agua lo tranquilizará. Puedes amamantar tu pequeño en la bañera, salvo si te sientes demasiado adormecida.
Si tu bebé disfruta que lo alcen y lo mezan, tu espalda te agradecerá que compres un balón de ejercicios (más duradero que cualquier balón de juegos). Siéntate con él y mécete; de esta manera percibirá el mismo movimiento hacia arriba y hacia abajo sin que te agotes en exceso. El tamaño recomendado es de 55 a 65 centímetros de diámetro.
Cuando tu bebé no se encuentre a gusto, ponle música suave y acaricia los lados de su cara, puede resultarle muy confortable.

Cuándo llamar al pediatra


Si no sabes
cuándo un síntoma es lo suficientemente serio como para llamar al pediatra, es mejor que peques de cautelosa y lo hagas.
Los siguientes síntomas no deben hacerte dudar en llamar al médico.

  • FIEBRE. Los pediatras son muy cautelosos con cualquier fiebre en un bebé menor de ocho semanas. Depués de este período se alarman menos. Pero si tu bebé tiene fiebre, no está comiendo bien y luce enfermo, comunícate con el pediatra.
  • PAÑALES SECOS. Tu bebé debe mojar de 8 a 12 pañales al día. si no lo hace puede ser un signo de que no se está alimentando bien. Las mamás que amamantan deberían estar especialmente atentas al respecto durante los primeros días.
  • DEPOSICIONES CON PROBLEMAS. La consistencia y el color de las deposiciones puede variar, así que no te alarmes si el patrón de movimientos intestinales de tu bebé cambia de un día a otro o de una semana a otra. En caso de que presente diarrea, el tratamiento debe ser otro, ya que causa deshidratación. Llama al pediatra si tu bebé tiene diarrea o sangre en su pañal.
  • VÓMITO. Es normal que tu bebé expulse un poquito de leche con los gases, pero si vomita una gran cantidad, o si su vómito es de color amarillento o verdoso, puede ser una señal de que su tracto digestivo está bloqueado.
  • LENGUA BLANCA. los bebés son susceptibles a sufrir una infección por hongos conocida como afta, que hace lucir la lengua blanca. esta infección se trata con un medicamento que se aplica por vía bucal y usualmente se cura en el lapso de una o dos semanas. Si estás amamantando y tu bebé desarrolla aftas, probablemente también se infecten tus pezones

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