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Orígenes:
Su origen es chino y sus primeras imágenes
aparecen en un bajo relieve chino de hace dos mil
años, pero su difusión en Europa se
remonta a mediados del siglo pasado. Fue llevado a
Inglaterra por la marina mercante.
Descripción:
De aspecto leonino y porte noble y gallardo; cabeza
ancha y cráneo plano, hocico que se ensancha
hacia los ojos y que se adelgaza sin ser puntiagudo;
trufa negra, ojos pequeños y oblicuos; orejas
triangulares, erguidas, vueltas hacia delante; la
lengua, el paladar, las encías y los labios
deben ser obligatoriamente de color violáceo.
Tiene el pelo largo, abundante, denso, con subpelo
lanoso; su amplio collar le da el típico aspecto
leonino. Colores: rubio, rojo, crema, azul, negro,
gris plateado, raramente blanco, siempre unicolor.
Las manchas no están admitidas. La alzada del
Chow-chow estar comprendida entre los 55 y 60 cm pero
nunca debe estar por debajo de los 45,7. El pecho
es ancho y profundo; los riñones cortos y fuertes;
la cola, muy rica de pelo, de porte caída sobre
el dorso.
Carácter:
En China el Chow-chow era empleado para vigilar las
típicas lanchas de tres palos, así como
vigoroso perro de trineo, para el arrastre de los
mismos; su carne se comía y también
se comerciaba con su piel. La triste situación
de los antecesores y por lo tanto la falta de afecto
de un amo, han ensombrecido el carácter de
este bellísimo perro, por lo que se muestra
como poco expansivo; distanciado, indiferente al juego.
Es, de todas maneras, un perro fiel, sincero, muy
encariñado con el amo. Soporta de mal grado
la traílla y el bozal. Es en cambio educado,
limpio, paciente.
Relación
con niños: Correctas
Relación
con perros: Correctas
Costo
mantenimiento: Medio
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