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Orígenes:
Aunque se dice que su nacionalidad es yugoslava, poquísimos
autores están de acuerdo con su origen. Es
ciertamente una raza muy antigua, porque se encontraron
trazas en bajorrelieves egipcios y trazos helénicos.
En 1700 existía en Inglaterra un perro parecido
al Dálmata clasificado con el nombre de Braco
de Bengala, lo que haría dudar sobre su nacionalidad
yugoslava.
Descripción:
Perro musculoso y de líneas simétricas;
alzada: de 55 a 60 cm (50-55 las hembras); peso: aproximadamente
25 Kg. Tiene la cabeza de buena largada; hocico vigoroso;
stop moderado, trufa negra o marrón (según
el color de las manchas). Los ojos, negros o marrones,
son redondos, brillantes, de expresión inteligente;
las orejas, de textura suave y delgada, están
pegadas a la cabeza; la cola, fuerte en la raíz,
se va adelgazando gradualmente hacia la punta, sin
ningún grosor eventual, llevada con ligera
curva hacia arriba, preferiblemente que esté
abundantemente manchada. El pelo del Dálmata
debe ser corto, duro, denso, delgado, liso, brillante.
El color básico debe ser siempre blanco puro,
con manchas negras o manchas hígado: cuanto
más abundantes son las manchas, más
apreciado es el ejemplar. Los cachorros, al nacer,
son completamente blancos.
Carácter:
Sereno, fiel, independiente, pero domesticable, muy
sensible. Precisa de la compañía del
amo, de lo contrario se siente melancólico.
Juega muy a gusto con los niños. Dotado de
gran memoria, recuerda aunque hayan pasado años,
las correcciones que se le han hecho.
Relación
con niños: Buenas
Relación
con perros: Correctas
Costo
mantenimiento: Medio
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