Problemas
óseos: Al igual que los Humanos los hámsters pueden
padecer problemas en su desarrollo y en caso de producirse
caídas sufrir riesgos de fracturas en los huesos.
Signos
carenciales: Los hámsters pueden padecer fácilmente
de signos carenciales si su alimentación no está equilibrada.
Si se nutren exclusivamente con alimentos ricos en carbohidratos,
pueden aparecer enfermedades oculares, un pelaje deficiente
y caída de pelo, así como trastornos en el crecimiento
de los jóvenes, además de neumonías y esterilidad. Los
hámsters que sufren de carencia de proteínas pueden volverse
mordedores. En tal caso las hembras suelen comerse a sus
crías (canibalismo).
Cuando hay carencia de vitaminas A y E, también aparece
caída del pelo y, con ello, zonas calvas en el pelaje.
La piel se vuelve áspera y con el aspecto de una "corteza".
En este caso los ácaros, que parasitan muy frecuentemente
los hámsters, se multiplican con fuerza, de manera que
debido a una deficiencia de vitaminas pueden aparecer
enfermedades cutáneas graves. La carencia de vitamina
A conduce con mayor facilidad a enfermedades infecciosas,
sobre todo diarrea. Si hay un déficit de vitamina E, pueden
aparecer esterilidad, crecimiento deficiente de los jóvenes
y trastornos circulatorios. La deficiencia de vitaminas
del complejo B puede producir pérdida de peso, pero también
la pérdida de pelo, una fertilidad reducida y trastornos
del sistema digestivo.
Un
déficit de calcio puede producir la descalcificación de
los huesos, pérdida de pelo, diarrea e incluso parálisis.
Si hay falta de fósforo, se acompaña también de la de
calcio; entonces aparece raquitismo y osteomalacia. Estos
signos surgen también cuando no está equilibrada la proporción
calcio-fósforo que debe ser 2:1.
La deficiencia de sodio puede conducir a trastornos digestivos,
alteraciones del sistema hormonal, una mala crianza y
enfermedades oculares.
Cuando hay déficit de potasio hay sobre todo pérdida de
peso, lesiones del miocardio y exceso de líquidos corporales,
apareciendo la ascitis. Si el alimento contiene poco magnesio,
ello puede tener como consecuencia nerviosismo, excitabilidad
e incluso convulsiones. Asimismo podrían aparecer esclerosis
renal, diarrea y pérdida de pelo.
Cuando hay falta de hierro aparece anemia, así como trastornos
gastrointestinales y enfermedades musculares. Igualmente
pueden aparecer infecciones y esterilidad. Si el yodo
está en cantidades demasiado bajas, tanto en el pienso
como en el agua. Pueden surgir enfermedades del tiroides
y otros trastornos metabólicos, como un crecimiento deficiente.
Fracturas
de huesos: Cuando un hámster se cae o sufre cualquier
otro accidente es fácil que sufra alguna fractura, que
con frecuencia cura rápidamente y bien por sí sola. En
un caso así, el hámster se debe alojar en una jaula pequefia
sin recipientes, pero con una casita-dormitorio. La cama
debe tener muy poco espesor, a fin de que no pueda amontonar
su material. Al cabo de 2 a 3 semanas el hámster estará
curado. Si la fractura es complicada, el veterinario la
entablillará o vendará fuertemente pero, desgraciadamente,
el animalito no tardará en roerlo todo.
Parálisis
de las patas traseras: Cuando un hámster se cae, frecuentemente
sufre un shock y queda paralítico de los cuartos traseros.
En estos casos el calor y el reposo son lo más importante,
y puede que en breve espacio de tiempo el animal vuelva
a estar completamente normal. Si no es así, es preferible
acudir a un veterinario, que tal vez pueda ayudarle con
una inyección subcutánea de electrolitos, el animal debe
recibir 2 a 4 ml, y además, calor y reposo. Para ello
se puede colocar debajo de la pecera o de la jaula una
botella de agua caliente o una esterilla eléctrica; la
temperatura no debe exceder de los 30 grados centígrados