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El Papillon es otro de los pequeños perros de
compañía que eran parte esencial en las cortes aristocráticas
de Europa. Y era muy común que los nobles se dejaran
retratar con estos ejemplares de grandes orejas. Rubens
y Rembrandt, entre otros, inmortalizaron la raza.
Sin embargo, ser el preferido de la gente acaudalada
tiene, también, serios inconvenientes. Buena prueba
de ello es la cantidad de Papillón que fueron aniquilados
en la Revolución Francesa por el solo hecho de que
eran símbolo de status social. Basta mirar su imagen
para esbozar una sonrisa: las orejas tiesas de este
perro mariposa (Papillón) recuerdan al Dumbo de los
mejores tiempos. Además, basta tocarlas para despertar
en él un extraño cosquilleo. En este sentido conviene
tener cuidado, ya que los niños parecen sentirse especialmente
atraídos por su extraño apéndice auditivo, y más de
uno se ha llevado un susto de muerte cuando lo ha
estrujado más de la cuenta. Esto no significa que
tenga mal carácter; al contrario, se trata de un perro
alegre, inteligente y cariñoso que nunca dará problemas
si no se meten con sus orejas. Y es que los perros
también tienen su orgullo.
Tomado
de: Revista Mascotas Felices.
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